jueves, 27 de septiembre de 2012

Cuando alguien muere




Cuando alguien muere…también morimos. Se nos va un poco de nuestra propia vida, y queda en el recuerdo la sonrisa de quien solo se adelantó unos pasos en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere, queda ese silencio sepulcral, esa falta de voz para atrevernos a decir: Te aprecié… te amé! Cuando alguien muere, muere también Dios, porque en su célula infinita se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere, queda el universo personal muy triste, la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente, perdido en el oleaje de la nada. Cuando un amigo, un padre, una madre, un hermano o un hijo muere, se muere por un instante el canto del viento y la piedra muestra su rostros duro, adusto, y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos, rosas, risas y recuerdos que valgan, pues el que se fue ya no verá más la tarde, el frío amanecer, el café humeante, el beso andante y el cerrojo abierto. Cuando alguien se muere nosotros también morimos un poquito.

Pero a pesar de las contingencias, queda alguien en control, alguien en el que debemos de depositar, toda nuestra confianza, todos nuestros pesares, por qué solo Dios esta en control, solo ese grandioso ser sabe por que y cuando deben de suceder las cosas.

Confía en el por que el esta en control de nuestras vidas, no existen palabras que te pueda decir, para recuperar tu ánimo, solo llora, por que las lagrimas permiten que tu alma y corazón, se laven en el lago del espíritu, solo me resta decirte que en este momento justo en este momento Dios te esta abrazando.



“La bomba de agua”


Cuentan que un cierto hombre estaba perdido en el desierto, a punto de morir de sed.
Cuando él llegó a una casita vieja -una cabaña que se desmoronaba- sin ventanas, sin techo, golpeada por el tiempo.
El hombre deambuló por allí y encontró una pequeña sombra donde se acomodó, huyendo del calor del sol desértico.
Mirando alrededor, vio una bomba a algunos metros de distancia, muy vieja y oxidada.
El se arrastró hasta allí, agarró la manija, y empezó a bombear sin parar.
Nada ocurrió. Desanimado, cayó postrado hacia atrás y notó que al lado de la bomba había una botella. La miró, la limpió, removiendo la suciedad y el polvo, y leyó el siguiente mensaje:
"Primero necesitas preparar la bomba con toda el agua de esta botella, mi amigo"
PD.: "Haz el favor de llenar la botella otra vez antes de partir."
El hombre arrancó la rosca de la botella y, de hecho, tenía agua.
¡La botella estaba casi llena de agua! De repente, él se vio en un dilema:
Si bebía el agua podría sobrevivir, pero si volcase el agua en la vieja bomba oxidada, quizá obtuviera agua fresca, bien fría, allí en el fondo del pozo, todo el agua que quisiera y podría llenar la botella para la próxima persona... pero quizá eso no salga bien.
¿Qué debería hacer? ¿Volcar el agua en la vieja bomba y esperar el agua fresca y fría o beber el agua vieja y salvar su vida?
¿Debería perder todo el agua que tenía en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables, escritas no se sabía cuando?
Con temor, el hombre volcó todo el agua en la bomba. Enseguida, agarró la manija y empezó a bombear... y la bomba empezó a chillar. ¡Y nada ocurrió! Y la bomba chilló y chilló.
Entonces surgió un hilito de agua; después un pequeño flujo, ¡y finalmente el agua salió con abundancia! La bomba vieja y oxidada hizo salir mucha, pero mucha agua fresca y cristalina. Él llenó la botella y bebió de ella hasta hartarse. La llenó otra vez para el próximo que por allí podría pasar, la enroscó y agregó una pequeña nota al billete preso en ella: "¡Créeme, funciona! ¡Necesitas dar todo el agua antes de poder obtenerla otra vez!"

Ningún esfuerzo que hagas será valido, si lo haces de la manera equivocada. Puedes pasar toda tu vida intentando bombear algo cuando alguien ya reservó la solución para ti. ¡Pon atención a tu alrededor! ¡Dios está siempre listo a suplir tu necesidad! Escucha atentamente lo que Dios tiene para decirte en la Biblia y confía. Como ese hombre, nosotros tenemos las instrucciones por escrito a nuestra disposición. Basta usarlas.
¡Aprende mirar adelante y comparte! Aquel hombre podría haberse hartado y olvidarse de que otras personas que necesitasen del agua pudiesen pasar por allí. Él no se olvidó de llenar la botella y todavía supo dar una palabra de incentivo. Preocúpate con quien está cercano a ti, recuerda: sólo podrás obtener agua si la das antes. Cultiva tus relaciones, ¡y da siempre lo mejor de ti!

viernes, 21 de septiembre de 2012

“No Juzgues A Un Libro Por Su Portada”


Muchos hemos escuchado esta frase un millón de veces, y aun así eventualmente pecamos y lo hacemos. Esta historia me ha parecido tan fantástica, que me pareció interesante compartirla con ustedes.  De seguro el final les encantará.
Una mujer en un desteñido vestido de algodón barato y su esposo, vestido con un raído traje, se bajaron del tren en Boston, y caminaron tímidamente sin tener una cita a la oficina de la secretaria de Presidente de la Universidad de Harvard.
La secretaria adivinó en un momento que esos venidos de los bosques, campesinos, no tenían nada que hacer en Harvard y probablemente no merecían estar en Cambridge.

‘Desearíamos ver al presidente’ dijo suavemente el hombre. “El estará ocupado todo el día” barbotó la secretaria.
“Esperaremos” replicó la mujer.
Por horas la secretaria los ignoró, esperando que la pareja finalmente se desanimara y se fuera. Ellos no lo hicieron, y la secretaria vio aumentar su frustración y finalmente decidió interrumpir al presidente, aunque era una tarea que ella siempre esquivaba.
“Tal vez si usted conversa con ellos por unos minutos, se irán” le dijo. El hizo una mueca de desagrado y asintió. Alguien de su importancia obviamente no tenía el tiempo para ocuparse de ellos, y el detestaba los vestidos de algodón barato y los raídos trajes en la oficina de su secretaria.
El presidente, con el ceño adusto y con dignidad, se dirigió con paso arrogante hacia la pareja. La mujer le dijo: “Tuvimos un hijo que asistió a Harvard por solo un año, el amaba a Harvard, era feliz aquí, pero hace un año que murió, mi esposo y yo deseamos levantar un memorial para el, en alguna parte del campus”. El presidente no se interesó
“Señora”, dijo: ásperamente, “no podemos poner una estatua para cada persona que asista a Harvard y fallezca. Si lo hiciéramos, este lugar parecería un cementerio.”. “Oh no”, explicó la mujer rápidamente. “No deseamos erigir una estatua, pensamos que nos gustaría donar un edificio a Harvard”
El presidente entornó sus ojos. Echó una mirada al vestido de algodón barato y al traje raído, y entonces exclamó “¡Un edificio! ¿Tienen alguna remota idea de cuanto cuesta un edificio? Hemos gastado más de siete millones y medio de dólares en los edificios aquí en Harvard!”
Por un momento la mujer quedó en silencio. El presidente estaba feliz. Tal vez se podría deshacer de ellos ahora. La mujer se volvió a su esposo y dijo suavemente “¿eso es todo lo que cuesta iniciar una universidad?
¿Por qué no iniciamos la nuestra?” Su esposo asintió. El rostro del presidente se oscureció en confusión y desconcierto. El Sr. Leland Stanford y su esposa se pararon y se fueron, viajando a Palo Alto, California donde establecieron la universidad que lleva su nombre, la Universidad de Stanford, en memoria de un hijo del que Harvard no se interesó.
“No juzgues el libro por su portada” es una frase que todo el mundo ha escuchado y que es posible que mucho también la hemos vivido, como por ejemplo yo, la primera vez que entre a Marítimo Dominicana, S.A.S. fue en calidad de pasante en SSA, con el joven Marcos Feliz.
A veces iba a visitar a Jackeline en el edificio principal y siempre veía a nuestra querida Sandrita, y decía dentro de mi wuao que mujer mas odiosa, por que todos me sonreían y me saludaban pero ella no, y me lleve una imagen no muy buena de Sandrita.
Hasta que hace poco retorne a Marítima, pero esta vez como empleado y me di cuenta de la maravillosa persona que es Sandra, y más que eso de los ricos y deliciosos jugos y panes que prepara.
 A los humanos nos encanta juzgar sin conocer, nos encantar mirar de lejos y criticar a las demás personas sin tomarnos el tiempo de acercarnos y conocerlos. No podemos juzgar a nadie sin conocerlo, solo por las apariencias, recuerda “De lejos nada se ve claro”.
No juzgues a nadie por su apariencia, clase social, la música que escucha, la forma en que se viste, si es aguilucho lol, en fin…
No emitas comentarios sin conocer la situación, no te dejes llevar por las apariencias, los mejores perfumes no siempre vienen en un bonito frasco.

 

jueves, 20 de septiembre de 2012

“Las Cosas Gigantes Vienen en Tamaños Pequeños”


Hace algunas semanas atrás estaba en una iglesia que me habían invitado.

A diferencia de otros sábados esta ves estaba allí tan solo como invitado y no como predicador, pero para sorpresa mía la persona que iba a predicar ese sábado no iba a poder llegar, por que tubo que llevar a su esposa al hospital, por que estaba embarazada y justamente ese día rompió fuente.

Así que el anciano de la iglesia me explico lo que había sucedido y me pidió que predicara. Pero no sabía que iba a predicar pues no tenia nada en mente y no estaba preparado para dar un sermón a la iglesia.

Entonces pensé algo rápido de una situación que me pasó hace unos  días antes semanas en la universidad, la cual tenían en mente para usarla luego en otro sermón.

Termine de predicar el sermón, pero inconforme porque para mí no era uno de los mejores que había predicado, pero igual lo adiestre para no dejar de cumplir con la iglesia.

Para sorpresa mía fue uno de los mejores sermones en toda mi vida, y note que fue una gran bendición para muchas  de las personas que se encontraban allí, con todo y que pensé que no era uno de mis mejores sermones.

A veces las cosas pequeñas que hacemos tienen un impacto tremendo en la vida de muchos, tal vez lo poco que puedas hacer no será valorado por ti mismo pero puede cambiar la vida de alguien. Nunca subestimes una pequeña semilla por que puede llegar a ser un gran árbol.

Lo poco que puedas hacer aun sin ser valorado por ti mismo, o por otros cerca de ti, puede impactar y bendecir a miles como lo está haciendo el cafecito cada mañana. No te canses, no te rindas, es mejor hacer poco que no hacer nada.

jueves, 13 de septiembre de 2012

“La Oración de Gandhi”


Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles. Si me das fortuna, no me quites la razón Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites la dignidad. Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.

Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo. Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.

Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar

¡Señor.....si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí!

Mahatma Gandhi.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Yo me acepto

Para aprender a amar a los demás empecé por amarme a mí misma, a aceptar que soy como soy, y a confiar que mis decisiones son las correctas.





Para ello me apoyo en mis aciertos, acepto el amor que se me da y acepto las críticas, porque soy una persona que siempre está dispuesta a estar en este mundo y a aprender a vivir en él. Estoy aquí por alguna razón y trato de ser coherente con mis propias ideas y convicciones.

Mi corazón late cada día, y al abrir mis ojos sé que mi vida sigue, que he de disfrutar de todas las cosas que el mundo me ofrece, y que en recompensa yo también doy todo de mí para que otras personas tomen confianza en si mismas y lleguen tan lejos como yo he llegado.

Aceptarnos como somos involucra todo: la mente y cuerpo sin importar nuestro aspecto, y es que sólo se crece aceptándonos como personas. Cuando nos complace vernos en un espejo y vernos tan felices desde nuestro interior, porque allí nace lo que proyectamos al mundo.

Debo pensar que toda la creación está hecha para disfrutarla, así será más fácil dejarme llevar por las maravillas, porque yo me merezco lo mejor.
Incluso acepto los rechazos que antes tan mal me hacían. Ahora los veo y reflexiono acerca de ellos, porque puede haber algo de verdad en lo que se nos critica, y si soy capaz de no ofenderme, escuchar y reflexionar sobre los rechazos que sufro es por la gran confianza que tengo en mí misma: soy única, valiosa y me amo como tal.

Si esperamos a ser personas perfectas para amarnos a tal como somos, perderemos la vida entera. Ya somos personas perfectas, aquí y ahora.

No quiero grandezas, no espero mucho y tampoco espero nada, no soy tan buena persona, ni tampoco tan mala, soy una persona única. Con el tiempo se aprende que sólo queriéndonos a nosotros mismos podemos llegar a ser vistos como perfectos a los ojos de cualquier persona.

A lo largo de la vida se pasa por muchas etapas, y por cada una de ellas caí y aprendí; sea cual sea el papel que debo desempeñar, siempre lo haré con la mejor voluntad y amor que nace desde mi interior. Hay que estar felices de quienes somos, no necesitamos compararnos con nadie, no estoy en esta vida para vivir amargadamente por no tener lo que otros tienen; soy feliz como soy, no tengo que enfermar de agobio por ser mejor, porque así tal como soy me gusto, para mí soy perfecta, debemos tener una mente así, tener mente ganadora.

Todo lo que necesito es amarme hoy más que ayer y tratarme como a un ser profundamente amado. Al quererme a mí misma, floreceré con una belleza que apenas puedo comenzar a vislumbrar, soy y seré mi mejor amiga.
Tú también puedes amarte tal como eres.

El amor es el alimento que necesitamos los seres humanos para realizar nuestra grandeza.
Cuando aprendemos a amarnos más a nosotros mismos, aprendemos también a amar más a todo el mundo.

Debemos aprender a ver el mundo con más amor.
De ese modo, nuestro entorno será de personas sanas de espíritu, y estaremos contribuyendo a que el mundo sea mucho mejor, porque como personas, también lo seremos.

Y así es y será, si empiezas amarte y que tu boca diga cada mañana:

Me amo tal como soy,
me gusta todo lo que hago
y si a alguien no le agrada
yo no voy a renunciar a lo que ya soy:
ALGUIEN QUE SIENTE SEGURIDAD EN SI MISMO.

domingo, 2 de septiembre de 2012

"Tal vez mañana sea muy tarde"


Si estás enojado con alguien,
y nadie hace nada por arreglar la situación...
arréglala tú.

Tal vez hoy, esa persona
todavía quiera ser tu amigo, pero si no lo
arreglas... 

… tal vez mañana sea muy tarde.

Si estás enamorado de alguien, pero esa
persona no lo sabe… díselo.

Tal vez hoy, esa persona también esté enamorada de ti, pero si no se lo dices hoy... 

… tal vez mañana sea muy tarde.

Si te mueres de ganas por darle un
beso a alguien... dáselo.

Tal vez esa persona también quiere un beso tuyo, pero si no se lo das hoy...

… tal vez mañana sea muy tarde. 

Si todavía amas a una persona que
crees que te ha olvidado.... díselo...


Tal vez esa persona siempre te ha amado, pero si no se lo dices hoy...

… tal vez mañana sea muy tarde. 

Si necesitas un abrazo de un amigo..
pídeselo.

Tal vez él lo necesite más
que tú, pero si no se lo pides hoy... 

… tal vez mañana sea muy tarde. 

Si de verdad tienes amigos a los cuales
aprecias... Díselos hoy.

Tal vez ellos también te aprecien, pero si se van... 

… tal vez mañana sea muy tarde. 

Si quieres a tus padres, y nunca has
tenido la oportunidad de demostrárselo...
hazlo.


Tal vez hoy, los tienes ahí para hacerlo, pero si se marchan... 
… tal vez mañana sea muy tarde. 

Ahora es el tiempo

"La joven ciega"


Esta es la historia de una joven ciega que se odiaba a si misma, y a todo el mundo por ser ciega.
Odiaba a todos, menos a su novio que la quería mucho. Un día, consiguió un par de ojos sanos. La operaron y pudo ver

Cuando lo hizo, el novio le preguntó si se casaría con el, a lo que ella respondió que no, porque se dio cuenta que él era ciego .

El novio, triste, lo comprendió y se despidió de su vida.


En su partida le dijo:

Tan solo te pido que cuides muy bien de mis ojos pues te los regalé y ahora son los tuyos.

Te amo

Hoy, antes de decir algo destructivo, Piensa en los que no pueden hablar; Antes de quejarte del sabor de tu comida, piensa en los que no tienen que comer.

Antes de quejarte de tu pareja, piensa en los corazones solitarios y tristes que añoran un compañero.
Antes de quejarte de tus hijos, piensa en quienes no los tienen y los desean.

Cuando estés cansado y reniegues de tu trabajo, piensa en los millones que están desempleados y quisieran el tuyo.
Antes de señalar con el dedo, Y TOMARTE LA ATRIBUCION DE JUZGAR , recuerda que todos hemos cometido errores, y lo seguiremos haciendo.

Y cuando el cansancio y las tinieblas quieran timarte y llenarte de pensamientos negativos y destructores, SONRIE!!

SONRIE y da gracias A DIOS, porque estas vivo y todavía andas por aquí. ESTA VIDA NO ES ETERNA acá en la tierra, PARA NADIE.

Es un regalo, una aventura, una celebración, un hermoso viaje.
La única vida que es eterna es la espiritual. Por eso necesitamos sembrar para la aternidad, sin despreciar a quienes se entregan para que nosotros tengamos una mejor vida acá.

Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11

Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna. Mateo 19:29

lunes, 16 de julio de 2012

“Gigantes”

"Una vez, un niño se enfrentó a un gigante llamado Goliat. Humanamente no había manera de que le ganara la pelea, pero fue posible porque él fue en el nombre del Señor.  

Dios estaba con él, y si ese pequeño niño hizo eso y le funcionó, por qué nosotros queremos enfrentar a nuestros gigantes solos?  

Queremos enfrentar solos nuestros miedos, temores, dudas, enfermedades, pérdidas, etc. Identifica cuál es tu gigante que te quiere robar la paz, y lo más importante...
No lo enfrentes solo! Dios quiere acompañarte y así podrás tener éxito.
Que tengas un día Bendecido!


miércoles, 11 de julio de 2012

“Lo que Dios te preguntará”

Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas; te preguntará a cuánta gente llevaste.

Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa; te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.

Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario; te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.

Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo; te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo

Dios no te preguntará cuál era tu tí­tulo; te preguntará si hiciste tu trabajo con lo mejor de tu capacidad.

Dios no te preguntará cuántos amigos tení­as; te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.

Dios no te preguntará en qué vecindario vivías; te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.

Dios no te preguntará el color de tu piel; te preguntará por la pureza de tu interior.

Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación; te llevará con amor a tu casa en el Cielo y no a las puertas del Infierno.

“Metas”

Vivir la vida sin una meta, es como navegar en el mar dejando que las olas te lleven donde quieran, hoy iras al sur, mañana al este en fin, sin rumbo fijo.

Cuando tienes una meta por más que las olas te quieran desviar de tu rumbo luchas para mantener tu barco en la posición correcta.

Que ni las grandes olas del engaño ni los fuertes vientos del miedo te aparten del norte que está en el mapa de tu corazón.

Lleva tu salvavidas que es el amor el cual no permitirá que te hundas en lo profundo de las aguas del miedo, la traición y el rencor.

Confía, lucha, no te rindas y sobre todas las cosas deja que Dios sea tu compañero de viaje y así podrás lograr lo que te propongas.

lunes, 9 de julio de 2012

“Las Viejas Puertas”


Hace algunos años visite la casa de un amigo, es una persona con mucho dinero y tiene una enorme y bella casa. Nunca había pasado más allá de la sala hasta ese día, que anduve casi toda la casa. Pero algo llamo mi atención.

Por fuera la casa es como un sueño, hasta donde alcanzas a ver por dentro es una maravilla. Pero bien adentro, donde nadie puede ver, tiene puertas viejas y falta de pintura. Inmediatamente hacen contraste con lo hermoso de la casa, aunque no quieras fijarte.

Yo me pregunte: cómo puedes mantener una casa tan hermosa por fuera y por dentro llegar a tener puertas tan descuidadas?

La misma pregunta debemos hacer de cómo hay personas que por fuera, aparentan estar bien y ser felices. Con sonrisas que esconden el dolor que hay dentro, con tanto lujo fuera, pero por dentro están muriendo.


Hay muchos que esconden su dolor detrás de una sonrisa. Hay quienes viven de la apariencia, sin permitir que entres a aquella zona donde se encuentran sus viejas puertas. Podrás maquillarte la cara pero nunca el corazón.

Hay alguien que puede ver la verdad en tu interior y sabe como realmente te sientes, puede ver el dolor, el miedo y las lagrimas. Se llama Jesús. Abre tu corazón a él, abre todas tus viejas puertas, entrégale tus cargas y tus heridas para que él las sane.

Es tiempo de limpiarnos por dentro, es tiempo de cambiar las viejas puertas.


[Por: Nestor Ortega

viernes, 6 de julio de 2012

“Enter”

Todos los comienzos son difíciles, nadie comienza una gran torre desde arriba. Al igual de difícil es el inicio de un nuevo día. A casi nadie le gusta que amanezca, todos quisiéramos que la noche fuera eterna, y quedarnos a dormir, dormir y dormir.
Pero ya que esto es imposible, tomemos un día nuevo como la excusa perfecta para el comienzo de nuevos planes, nuevas rutinas, nuevos logros.
Selecciona tus sueños y dale “Enter” hoy es el día perfecto para lograr lo que tanto deseas. Si te equivocas presiona “Control z” y vuelve a empezar de nuevo.
A las cosas que te estén haciendo daño selecciona y oprime “Delete” y aquellas personas que siempre están contigo apoyándote y son de crecimiento para ti dale “Copy paste” cuantas veces lo necesites.
Recuerda que Dios siempre será tu antivirus a la hora que lo necesites.
“Podrás lograr todo lo que te propongas, No te rindas y vive full”
“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para vosotros —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de daros un futuro y una esperanza.”
Jeremías 29:11

martes, 3 de julio de 2012

“Más allá que el dinero”


Se cuenta una preciosa historia de una familia pobre que tenía la facultad de tomar todas las cosas por su lado positivo. Una mujer rica se interesó por ayudarlos.

Un día la visitó un vecino de la familia pobre y le dijo a la señora que no les ayudara porque la estaban embaucando.

“Los niños de aquella familia siempre comen cosas deliciosas, lujos que ni yo puedo permitirme” – dijo el vecino -. La mujer rica fue a visitar esta familia al mediodía.

Estaba parada junto a la puerta, a punto de llamar, cuando oyó que una de las niñitas le preguntaba a otra:” ¿Te vas a servir carne con puré hoy?” “No, creo que comeré pollo asado” respondió la otra niña. Al oír eso la mujer golpeó la puerta y entró inmediatamente. Vio a las dos niñas sentadas a la mesa en la que habían unas pocas rebanadas de pan seco, dos papas frías, un jarro de agua y nada más.

A sus preguntas contestaron que imaginaban que su pobre comida era toda suerte de manjares y el juego hacía que la comida les fuera un verdadero festín. “Usted no sabe lo delicioso que es el pan cuando una lo llama torta de frutillas.” ” Pero es mucho más rico si lo llamas helado de crema”, dijo la otra niña.

La señora rica salió de allí con una nueva idea de lo que significa el contentarse con lo que se tiene. Descubrió que la felicidad no está en las cosas, sino en los pensamientos.

No pidamos que cambie nuestra suerte, pidamos ser transformados nosotros.

viernes, 29 de junio de 2012

“Hoarders” (Acumuladores)


Conozco un programa llamado “Hoarders” (Acumuladores). Esta serie trata sobre personas que tienen problema con acumular cosas en su casa y que por una razón u otra no pueden deshacerse de nada.

Yo Confieso que soy un tanto así. Me es difícil votar a la basura cosas que estén enlazadas conmigo de algún modo, ya sea porque tienen un valor sentimental o porque me gustan. Y conozco mucha gente así!

¿Pero qué pasa cuando lo que acumulamos, no son objetos sino sentimientos? ¿Qué pasa si de lo que no podemos deshacernos son cosas que nos dañan interiormente? ¿Y si son personas que, sabiendo que no nos están haciendo bien, aun así decidimos no alejarnos y nos aferramos a estas? Y al final es un “Un Total Desastre”

Hoy es el día perfecto para comenzar a deshacernos de sentimientos, objetos o personas que nos estén haciendo daño. No te aferres a esos sentimientos que te están carcomiendo el alma, de esa persona que sabes que debes dejar, ir pero te aferras, de esos objetos o hábitos que controlan tu vida.

Hoy es el día perfecto de limpiar tu casa, limpiar tu corazón, limpiar tu alma. Y no hay nada mejor que el olor a limpio y no sentirte cargad@. Hoy es el día, hazlo, Dios está contigo.

Que tengas un día Bendecido!

 Nestor Ortega

jueves, 28 de junio de 2012

“La Hormiga”


Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quede asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño.

Pero una hormiga en particular atrajo mi atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga una pajita que era seis veces más larga que ella misma.
Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras.

Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. Hasta que por fin la hormiguita hizo lo insólito.

Con toda habilidad apoyó los extremos de la pajita en un borde y otro de la grieta, y así se construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo.

Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.

La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, que bien pesada era para ella, no habría podido avanzar en su camino...

¡Cuántas veces nos quejamos por los problemas, las cargas y las pruebas que debemos soportar! Pero sin darnos cuenta, esas mismas cargas -bien tomadas- pueden convertirse en puentes y peldaños que nos ayudan a triunfar.

Una deficiencia cardíaca hizo de un médico un famoso cardiólogo; el impedimento físico convirtió al joven en un gran escritor; la timidez del estudiante lo llevó a ser un destacado investigador.

¡Cuántos otros ejemplos podríamos mencionar! Todos para mostrar la misma verdad; que con frecuencia debemos padecer males para disfrutar luego de los bienes mayores; que debemos llevar con valor nuestras cargas para luego convertirlas en puentes de éxito y prosperidad.

¿Estás soportando en este momento algún problema o adversidad?

Recuerda tus problemas pueden convertirse en puentes o escaleras de superación.

miércoles, 27 de junio de 2012

“La Nieve”


Debe ser algo hermoso ver cuando cae la nieve y las casas parecen una postal, ¿Verdad que si?

Hay algo muy interesante de la nieve, es que cae en pequeños copos que forman una gran escarcha que es sumamente suave, la misma que toman los niños para hacer guerra de nieve, pero si la dejas se convierte en un duro y resbaloso hielo.

Si no quitas la suave capa de nieve a tiempo, se convierte en un hielo duro y difícil de quitar. Eso pasa en nuestros corazones, lo llenamos con cosas que aparentemente no dañan y que hasta se ven bien, pero con el tiempo se convierten en un hielo duro, frio y difícil de quitar que nos hace resbalar y caer.

Quita de ti el enojo, la crítica, los malos comentarios, el rencor, el miedo, la falta de comunicación, el descontento, quítalo ahora que es solo una suave escarcha, antes que con el tiempo se convierta en un hielo duro y seco que te haga caer y sea difícil de quitar.

Aun estas a tiempo de limpiar las calles de tu corazón.

martes, 26 de junio de 2012

“El Reloj Despertador”



El domingo en la mañana fue unos de las días más difíciles para mí al momento de despertar. El reloj despertador sonó a la hora indicada, pero mi cuerpo, por el cansancio del día anterior, no asimilaba que la hora de despertar había llegado.

Por fin desperté, pero aun seguía en la cama sin levantarme durante una hora más. Hasta que por fin tome la decisión de levantarme y por ende llegue tarde a una cita que tenia.

“No es lo mismo despertar que levantarse” durante mucho tiempo estamos bajos los efectos del sueño de un problema, una mala relación, un mal hábito o un error del pasado.

Despertamos y reconocemos la situación, pero aun así seguimos en la cama sin levantarnos durante una hora más, esto hará que lleguemos tarde a nuestro destino. Es tiempo de despertar, pero también de levantarnos.

Que tu pasado no defina tu futuro. Los errores son parte del curriculum de cada ser humano, ellos nos dan la experiencia para no volver a cometerlos.

Escuchas ese sonido? No? Presta atención… Puedes escuchar el reloj despertador? Es tu hora… Es tiempo de despertar y levantarse

lunes, 25 de junio de 2012

“Venciendo el temor al fracaso”


El temor al fracaso es una respuesta condicionada que se aprende en la infancia. Todo el mundo tiene una cierta cantidad de este temor. Te hace ser prudente, lo cual con moderación es una buena cosa. Pero cuando el temor al fracaso se lleva demasiado lejos, puede llegar a ser serio obstáculo para el éxito y el bienestar.

Todo el mundo experimenta alguna clase de temor. La persona valiente no es una persona que no siente miedo, sino la persona que actúa a pesar de su miedo. Cuando haces frente a tus temores y les sales al paso, estos disminuyen y se hacen más pequeños. Pero cuando rehúyes a la persona o situación causante de tu temor, éste crece hasta el punto que puede llegar a dominar por completo tu vida.

Hazte esta afirmación con energía y convicción. ¡Puedo hacerlo!, ¡puedo hacerlo!, ¡puedo hacerlo!, ¡puedo hacerlo!. Esta afirmación cortocircuita y anula el sentimiento de: ¡No puedo!, ¡no puedo!, ¡no puedo!

Luego haz la cosa que temes, enfréntate a tu temor. Sal a su paso. Considera tu temor específico como un desafío y, en vez de retroceder ante él o evitarlo dale la cara.

Decide exactamente lo que quieres y luego actúa como si fuese imposible
fallar.
• Actúa como si el temor no existiese. Finge que no tienes temor.
• Pregunta siempre cuál es la peor cosa que puede ocurrirte si sigues adelante y cuál es la mejor cosa que podría ocurrirte si tienes éxito.
Muchas veces comprobarás que la peor cosa que podría sucederte es muy pequeña, mientras que la mejor cosa que podría sucederte es bastante significativa.

“Alcanzar”


Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas…; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.

Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás…; porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero.

Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos y todo el viento será tuyo…; porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir, y que se aleje, y lo tendrás maduro a su regreso…; porque si lo retienes poseído lo pierdes para siempre.

Si quieres vivir el gozo de tener, libérate de la manía de poseer y retener.

Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo…; goza teniendo todo sin poseerlo… sin retenerlo.


“La Admiración: Un Camino Hacia la Excelencia”


La admiración es la capacidad de asombro que manifestamos ante el éxito de los demás. La envidia es el dolor profundo que nos corroe y enferma ante el triunfo ajeno.
La admiración es la facultad superior que solamente poseen quienes aprenden de los triunfadores. La envidia es la característica principal de los soberbios y constante permanente de los mediocres.

La admiración es el requisito indispensable para disfrutar de las manifestaciones de la creación. La envidia en cambio, siempre observa aquello que invalida la perfección espontánea.

La admiración es el éxtasis sublime ante lo desconocido, sentimiento que alimenta al descubridor y alienta al investigador. La envidia lo explica todo con una simplicidad aberrante y con una lógica sin sentido.
La admiración aprecia el esfuerzo y la tenacidad sincera. La envidia descalifica el sacrificio y la entrega, justificando el éxito como producto de la casualidad o la buena suerte.

La admiración estimula al líder para aprender, emular, luchar, lo reta, lo anima, lo ennoblece. Para los mediocres, la envidia es la fuente principal para resentirse, vengarse, justificarse, y encerrarse en sí mismos.
El líder de excelencia se admira al contemplar el crecimiento de sus seguidores, y ve justificados sus esfuerzos por transmitir sabiduría. En cambio, el envidioso esconde en lo más hondo de sus conocimientos y le duele profundamente que lo superen sus subordinados.

El líder de excelencia está consciente que su grandeza radica en su capacidad de desarrollar seres superiores, sabe que en su capacidad de asombro está su crecimiento infinito, está consciente que es una facultad natural que todo ser humano posee al nacer y se esfuerza por mantenerla toda la vida.

“Vivir”


Vivir, es vibrar cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos rodea.

• Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá, es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo que sabemos que ha quedado en el ayer.

• Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

• Vivir, es gozar los momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

• Vivir, es aprender más cada día, es evolucionar y cambiar para hacer de nosotros un ser mejor que ayer, un ser que justifica su existir.

• Vivir, es amar intensamente a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es perdonar sin réplica una ofensa, es aspirar la presencia del otro, es besar con pasión a quien nos ama.

• Vivir, es contemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.

• Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y aunque se tengan mil argumentos para contradecirlo o justificarlo, finalmente solo escucharlo, es tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y realizaciones.

• Vivir es sentir que nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma para amar.

• Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

“Deshazte del equipaje viejo”


Hay muchos tipos de equipaje que llevamos con nosotros y que sabotean nuestra felicidad y éxito. Viejas heridas, palabras duras, actos inacabados, desconfianza de uno mismo, promesas rotas y miedos. Estas – y muchas otras más- son las cicatrices que nos han infligido los amigos, amados, socios o clientes.

Permite que todo esto se vaya, antes de que te sofoquen y envenenen sus actitudes y acciones. No permitas que el sol se ponga hoy, sin perdonar tus errores del pasado o a todas aquellas personas que te han hecho mal (desde el desaire más pequeño a la más grande injusticia). El verdadero propósito del perdón es aliviarte de una carga negativa.

Deshazte de todo el equipaje viejo, cualquiera sea su forma, antes de que se vuelva parte permanente de tu manera de ver, de tus s actitudes y tus conductas.

“Había una vez dos amigos”


Hubo una vez dos mejores amigos. Ellos eran inseparables, eran una sola alma. Por alguna razón sus caminos tomaron dos rumbos distintos y se separaron.
Yo nunca volví a saber de mi amigo hasta el día de ayer, después de 10 años, que caminando por la calle me encontré a su madre. La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo: murió ayer…. No supe qué decir, ella me seguía mirando y pregunté cómo había muerto.

Ella me invitó a su casa, al llegar allí me ofreció sentarme en la sala vieja donde pasé gran parte de mi vida, siempre jugábamos ahí mi amigo y yo. Me senté y ella comenzó a contarme la triste historia. Hace 2 años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura era recibir cada mes una transfusión de sangre durante 3 meses, pero ¿recuerdas que su sangre era muy rara?, sí, lo sé, igual que la tuya….
Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor vagabundo.

Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos, él decía todas las noches: no lo busquen, estoy seguro que mañana si vendrá…. Así pasaron los meses, y todas las noches se sentaba en esa misma silla dónde estás tú sentado y rezaba para que te acordaras de él y vinieras a la mañana siguiente. Así acabó su vida y en la última noche de su vida, estaba muy mal, y sonriendo me dijo: madre mía, yo sé que pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está en mi cajón.
La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía:
Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste un poco pero no importa, lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio espero que tardes en llegar, pero mientras tanto quiero decirte que todas las noches rezaré por ti y desde el cielo te estaré cuidando mi querido mejor amigo. ¡Ah, por cierto, ¿te acuerdas por qué nos distanciamos? sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva, jajá, qué tiempos…. éramos insoportables, bueno pues quiero decirte que te la regalo y espero que te guste mucho. Te quiere mucho: tu amigo por siempre.

“No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón…
La amistad es como el mar, se ve el principio pero no el final”

“Necesitamos”


Un borrador, para borrar de nuestra historia todo lo que nos haga daño.

Un detergente, para quitar las manchas de las máscaras que usamos a
diario.

Unas tijeras, para cortar todo aquello que nos impide crecer.

Un pájaro, para que nos enseñe a volar alto y cantar con libertad.

Una tinaja, para añejar el cariño y la madurez del amor.

Un frasco transparente, para conservar las sonrisas y sin tapa para
escuchar su alegre sonido.

Unos lentes, correctores de la visión de la vida, que nos permitan
observar con amor al prójimo y a la naturaleza.

Una ardilla, que nos indique como trepar por las ramas del árbol de la
sabiduría.

Unas agujas grandes, para tejer sueños e ilusiones.

Un cofre, para guardar todos los recuerdos que construyen y dan vida.

Un cierre, que permita abrir la mente cuando se desee encontrar
respuestas, otro para cerrar nuestra boca cuando sea necesario, y otro para abrir nuestro corazón

Un rebobinador de películas, para recordar los momentos más felices en nuestras vidas.

Un reloj, para darle todo el tiempo al amor y al amar.

Los zapatos de la ética y la moral, para pisar firme y seguro por donde
quiera que vayamos.

Y una balanza, para pesar todo lo vivido y todo lo experimentado.

Glenn

En su cama, el niño horriblemente quemado y semiinconsciente, oía al médico que hablaba con su madre. Le decía que seguramente habría sid...